Conocemos a Paula hace un tiempo ya, y también conocemos su obra y su trayectoria como artista y curadora, y nos pareció interesante una entrevista con ella para el blog. Entonces le preguntamos, accedió, coordinamos y finalmente y nos recibió en SOA ArtCafé, y tuvimos esta conversación/entrevista que compartimos con uds.Antes que nada, por si hay algún/a distraíd@ dejamos aca una mini bio de Paula, con un link a "boladenieve", en donde está más desarrollada la información, y hay un archivo de imágenes de sus muestras.
Paula Delgado nació en Montevideo en 1977. Vive y trabaja en Uruguay.
Trabaja principalmente con fotografía y video.
Integró el Movimiento Sexy (Federico Aguirre, Julia Castagno, Martín Sastre, Dani Umpi y Paula Delgado) ydesde 2005 está realizando el proyecto itinerante "Cómo Sos Tan Lindo".
Ahora si... quiero conversar con Paula Delgado!
QC- cómo está paula degado?
PD- empezando una etapa buenísima de la vida
QC- Qué es SOA?
PD- SOA es una Galería de Arte contemporáneo y moderno, hay obras de Américo Spósito, Longa, Pavlotzky, mucha cosa del taller de Torres García, María Freire, etc. y después una gran cantidad de arte contemporáneo, en este momento hay una muestra de Yudi Yudoyoko.
SOA es un art café. La idea de la dueña, Vivian Honigsberg, era hacer un lugar para gente a la que le encantaría tener obras en su casa pero jamás iría a un museo ni a una galería. Ella quería generar un espacio en donde la gente se empiece a acostumbrar al arte contemporáneo uruguayo de una forma más distendida.
QC- De dónde vienen las obras que están en SOA?
PD- Todo lo que no es contemporáneo es del acervo de la Galería, cuadros que Vivian ha ido comprando durante años, y después mucho de lo contemporáneo está a consignación.
QC- O sea que las obras están a la venta?
PD- Claro, esto es una galería donde se vende arte.
QC- Y que hacés vos en SOA?
PD- Yo coordino las muestras y las charlas. Todas las semanas o cada dos, tenemos charlas o algún evento, por ejemplo hace unos días Dani Umpi presentó su libro Miss Tacuarembó, es decir, usualmente hay artistas o gente vinculada a la cultura que son invitados a contar lo que hacen, para que la gente pueda conversar con ellos. La idea es recuperar esa dinámica de “me junto en el café para charlar”, intercambiar, etc. No es venir a escuchar una clase. El martes que viene (31/8) charla con nosotros un artista que se llama Vladimir Muhvich que ha trabajado mucho en restauración y preservación, él no va a dar una clase pero va contar por ejemplo experiencias como cuando visitó el laboratorio de restauración y preservación del Louvre, donde tienen un acelerador de partículas que permite estudiar todo el trayecto que el lienzo ha hecho en su vida, es más bien como para enterarte de aquello que otro sabe y que vos no y está relacionado con el arte. En la galería también me encargo de la venta, te asesoro, voy a tu casa y veo qué puede ajustarse al espacio que tenés.
QC- Cómo es el cliente usual?
PD- Creo que la mayoría es la gente que viene y le gusta un cuadro y se lo compra, por lo menos en estas muestras que hemos hecho y hemos vendido ha sido así. Nosotros trabajamos con artistas que a nivel local tienen cierto reconocimiento; entonces ninguno hace obras de las que te van a “combinar con el sillón”. O sea si te gusta el artista que estamos mostrando acá, es probable que sea porque hay algo del gesto de ese artista que te interesa. Pero claro hay de todo... y es buenísimo que así sea.
QC- Cómo fue esa primera incursión en el arte?
PD- Entré en el mundo del arte entré a través del performance (yo antes hacía teatro) y ahí descubrí que ese mundo tenía una flexibilidad mucho mayor. En ese entonces yo tenía un personaje que era una chica adolescente en silla de ruedas, que cantaba.
En 1999 me invitó la gente del FAC a un evento que se llamaba “la semana de la acción”. Y después en el año 2000 participé en una muestra que se llamaba “Invisible”. Fue ese mismo año que vinieron unos galeristas de Nueva York a seleccionar artistas para hacer una muestra allá, y por una casualidad de que su avión no salió, a último momento ellos preguntaron si no había mujeres jóvenes haciendo cosas y ahí les hablaron de Julia Castagno y de mi y quisieron ver lo que hacíamos. Y ahí lo vieron y terminaron haciendo una selección que era Martín Sastre, Dani Umpi, Julia Castagno y yo. Ahí nosotros recién estábamos empezando y fuimos a exponer a Nueva York, y esas cosas te generan un impulso muy grande.
QC- Y en ese momento ya existía el “movimiento sexy”?
PD- No, eso fue cuando volvimos de Nueva York. O sea ellos mismos (los que nos llevaron a allá) vieron que toda nuestra obra tenía mucho que ver, y cuando expusimos allá toda la gente que iba nos decía que la muestra estaba buena no solo por cada obra sino por como dialogaban entre sí. Y cuando volvimos nos dimos cuenta que nos iba a servir más juntarnos y armarnos nuestras propias muestras que actuar separadamente. Pero duró un año nada más.
QC- Qué fue lo mejor que “salió” del movimiento sexy?
PD- No sé, creo que estuvo bueno como proceso, nosotros hacíamos muestras que no siempre eran colectivas, o sea muchas veces exponía cada uno su obra, pero estaba bueno el proceso creativo, a mí me gusta trabajar en equipo.
Hoy en día la gente habla del movimiento sexy y en realidad es algo que fue muy corto, en su momento hicimos eso y pensamos que abríamos un camino, que iban a haber otras cosas después... la gente sigue hablando del movimiento sexy.
QC- Bueno, capaz pasó con el movimiento sexy un poco lo que pasa hoy con “cómo sos tan lindo”, en el sentido de que la gente te asoció con eso…y quedó el “Paula Delgado ="
PD- Bueno lo que pasa es que esa obra, “Cómo sos tan lindo”, yo la empecé en el año 2005, si pensás que empecé a exponer en el año 2000, ves que la mitad de mi carrera la dediqué a ese proyecto. Es un proyecto grosso, se podría decir que lo más importante que hice, sin duda. O sea que no está mal que la gente me asocie con esa obra, porque es hasta ahora lo más fuerte que he hecho.
QC- Ya que entramos en ESA obra, leí en bola de nieve, que cuando Robert Morell te preguntó sobre la posible dimensión política de esa obra, vos le respondiste entre otras cosas, que, si la tuviese, sería hacer la imagen del cuerpo del hombre más accesible para la mujer, y para el hombre mismo. Hoy llevás 5 años trabajando esa obra, ¿te parece que las cuestiones que te motivaron en primera instancia siguen iguales hoy?
PD- Internamente en mi?
QC- No, en las cabezas digamos, en esas cuestiones que vos observaste y te motivaron a incursionar en ese camino, a empezar esa obra (además de las cosas que pasaban por tu cabeza a nivel personal claro) O sea, vos ves como se “para” el público frente a tu obra, lo has ido viendo durante 5 años, ha cambiado esa postura?
PD- Te voy a decir dos cosas, siempre anécdotas: por ejemplo hoy estuve en la imprenta chequeando los pliegos porque se está imprimiendo el libro, y en la mañana había estado una de las chicas de la editorial, y la persona con la que yo trato en la imprenta me dice “hoy estuvo esta chica, y me dijo que le da vergüenza mirar”, y yo me sigo sorprendiendo. Yo pienso, si a una mujer de veinti-y-algo de años le de vergüenza ver una imagen de un hombre desnudo significa que hay muchas cosas que no han cambiado, ahí es cuando yo me pregunto “¿dónde estoy yo?”, ahí es donde pierdo un poco de referencia. Siempre intento cuando hay algo que no entiendo, pensarlo a la inversa, vos te imaginás a un hombre de 25 años diciendo que le da vergüenza mirar alguna imagen en donde hay una mujer desnuda? Probablemente no diría que le da vergüenza, yo me sigo preguntando de dónde surge esa diferencia. Por otro lado me doy cuenta que hace 5 años que estoy trabajando en esto y han pasado 5 años también en las cabezas de todas las personas y que sí han habido muchos cambios y en algún punto siento que es un momento de más aceptación de este trabajo. Probablemente influya el hecho de que se transformó en un trabajo mucho más sólido.
QC- Capaz que, entonces la “credibilidad” (en el sentido de no son simplemente fotos de hombres desnudos y videos de ellos hablando), está más dada por esos 5 años de trayectoria de esa obra, y “entonces yo la tengo que ver”, que en lugar de por una apertura real...
PD- Creo que eso ya genera un cambio, porque si se da eso que vos decís de la “credibilidad”, eso hace que la gente diga “ah, entonces esto está bien”. Así mismo el otro día cuando estuve en el espacio (EAC), estuve hablando con uno de los policías, y en el momento que estoy hablando con él se da cuenta que yo soy la artista detrás de esa obra y me dijo “¿así que vos sos la depravada…?” , un poco en broma pero usó esas palabras. Me contó que a él no le gustaría que su hijo viera la obra, y que si uno ve que un niño “sale con la muñeca quebrada” ya por lo menos te das cuenta desde que es chico que ese niño va para ese lado. Hay muchas cosas atravesadas con respecto a ese tema, muchas trabas.
QC- Es más accesible que la mujer pueda acercarse a ese tipo de imágenes que para un hombre, digo que haga una contemplación de esa imagen, justamente por esas cosas, ¿no?
PD- Muchos sí, igual te sorprenderías, hay muchos hombres que tienen también otra sensibilidad y otra apertura. Pero si, claro, está muy presente ese estereotipo así, extremo.
QC- Pero en las veces que vos has estado presente en la exposición de esa obra, entre el público hay más mujeres, más hombres o relativamente igual? Aca, a nivel local, al menos.
PD- Bueno creo que si, para una mujer es como más accesible. De hecho, te cuento otra anécdota, porque creo que las anécdotas ilustran bastante las cosas. A la muestra en el EAC fue Santiago Tavella con su esposa y su hija, de 9 años, y unas amigas de la nena, y se metieron en la parte donde están las fotos, y la hija de Santiago salió corriendo del cuarto y le dijo a la madre: “mamá, ¡esto es para nosotras!”. Eso para mí fue un comentario fascinante, porque yo no creo que ninguna de nosotras cuando éramos niñas hayamos ido a una muestra donde hayamos visto algo que era “para nosotras”. Y eso creo que es muy positivo. Tal vez cuando esa niña tenga veinti-y-algo de años, no le de vergüenza mirar la foto de un hombre desnudo.
QC- Qué sacaste vos de ese trabajo a nivel personal?
PD- Yo creo que poner el tema sobre el tapete ya está bueno. Y me encanta hacer posibles cosas que parecen como poco posibles o imposibles de antemano. Como exponer otro punto de vista. Como decir, siempre hay fotos de mujeres y nunca de hombres, entonces voy y las hago yo. Eso ya es algo que me interesa como discurso, es como decir “hay lo que vos quieras que haya”.
QC- Claro, es buenísimo eso de “hay lo que vos quieras que haya”, pero por ejemplo, ¿te cambió a vos también la cabeza en el proceso, en estos 5 años?
PD- Pasa que también uno cuando está muy arriba de las obras es como que pierde perspectiva, creo que ahora es el momento también de ver la devolución, las cosas que te dicen, qué tanto hiciste con eso y qué tanto no.
El día antes de la inauguración pensaba que no le iba a interesar a nadie, porque claro yo ya lo pensé todo, lo vi mil veces, y sin embargo ves que no, que hay mucha cosa por hablar y por reflexionar a partir de eso, creo que es eso justamente lo que me interesa, abrir como puntas de reflexión. Empezar a explorar o analizar algunas cosas que parecen como dadas.
Básicamente también me di cuenta haciendo esto, lo bueno que está hacer algo que se te ocurre hacer. Y tal vez todo sigue siendo igual, pero ahora también “hay todo esto que lo hice yo, si quieren pueden ir a mirarlo”.
No es que antes no había nada, había, siempre hay algo, no es que hay un antes y un después de “cómo sos tan lindo”, pero bueno yo hice este aporte.
QC- ¿A vos te cambio tu relacionamiento con la imagen del cuerpo del hombre?
PD- Y… a mí no me da vergüenza mirar.
QC- Claro, pero la primera vez que pusiste el aviso y se presentaron X hombres, y te enfrentaste a eso no fue igual que la quinta, o la décima o las que vinieron después…
PD- ¡Obvio que no!, claro, es como cruzar “una cosa”, es “empoderizante” - (empowering, no encontramos mejor traducción, sepan disculpar)- Es un tema que está rodeado de muchas cosas, digo, la vergüenza esa de la mujer frente a un cuerpo de hombre desnudo, de “cuco”, como una cosa turbia. Tal vez por un segundo me vino a la cabeza, y entonces pensé: “solo lo pienso porque soy una mujer mirando un hombre desnudo, esto es algo que aprendí, nada más”. En ese momento que me enfrenté a la primera foto de un hombre desnudo, tuve ese segundo de pensar eso, y me dije “estás trabajando, olvidáte”. Después hice 120 más…
QC- Claro pasa que ¿en qué momento de la vida, usualmente, una se cruza con 20 tipos desnudos, salvo que vaya a un vestuario? O incluso con uno. Normalmente en una circunstancia sola, en dónde está clarísimo todo…. Y acá es otra cosa…
PD- Si, claro, se generan muchas cosas, pero creo que lo más importante del proceso es lo que transformás en real, o en posible, nunca ves hombres desnudos , porque nunca te los muestran, porque hay como un “cuco” y porque al hombre le conviene también que vos no estés muy embebida en el asunto, hay como un tema de poder ahí también me parece. Entonces en esa situación se desmantelan un montón de cosas. Culturalmente la mujer sigue reprimida en montones de cosas porque no se la estimula.
QC- Claro, y aparte está muy difundido el tema de que liberarse, para las mujeres, es convertirse en el objeto de deseo del otro.
PD- Eso, ni que hablar. Pero ahora también que la mujer ha logrado tener más poder adquisitivo, porque trabaja, etc., han empezado a surgir también más modelos hombres, pero muy orientado hacia el consumo.
Algo pasó en la historia, porque antes el hombre estaba mucho más expuesto, en esculturas en pinturas, después el desnudo pasa a ser femenino. O sea, no es que nunca existió, y además por ejemplo, hubo una época en que los hombres usaban calzas, pelucas, maquillaje, y uno piensa que las cosas nunca existieron a veces, y no es así. Y eso está bueno recordar eso para darse cuenta que lo femenino y lo masculino es algo absolutamente construido.
Igualmente muchas veces la gente te dice “ay! una imagen de un hombre desnudo, ya estamos acostumbrados”, pero en realidad, como que sí y no. El desnudo es uno de los grandes temas dentro del arte, porque es el cuerpo, a través de eso vos explorás un montón de cosas, como la identidad por ejemplo.
QC- Bueno, y para terminar qué cosas quiere Paula Delgado?
PD- Ehh… Quiero que salga todo buenísimo con el proyecto nuevo que voy a hacer que se llama “Cruces”, que es como una residencia corta, como un taller con artistas que voy a traer de Sudáfrica, Argentina, Brasil, Suecia capaz, para marzo del año que viene.
Quiero que el libro sea un éxito.
Quiero que la gente en Montevideo esté contenta, no se si va a ser posible pero me encantaría, que los montevideanos seamos alegres en algún momento. Que sea como un día, un día de alegría en Montevideo. Y sin motivo, porque con la selección tuvimos unas alegrías, pero quiero que un día nos despertemos todos contentos.
Eso quiero, y quiero que sea posible seguir viviendo acá, quiero que siga siendo posible vivir en Uruguay.
.................................
Queridos lectores queremos contarles además, que en breve se estará presentando el libro sobre "Cómo sos tan lindo"! Por supuesto que estaremos en esa presentación y todos ustedes estarán avisados para poder acompañar a Paula en ese lanzamiento, estén atentos!
Mientras esperan el libro pueden ver esta muestra (y otras más) en el nuevísimo EAC (Espacio de Arte Contemporáneo) en la otrora cárcel de Miguelete!
PD- empezando una etapa buenísima de la vida
QC- Qué es SOA?
PD- SOA es una Galería de Arte contemporáneo y moderno, hay obras de Américo Spósito, Longa, Pavlotzky, mucha cosa del taller de Torres García, María Freire, etc. y después una gran cantidad de arte contemporáneo, en este momento hay una muestra de Yudi Yudoyoko.
SOA es un art café. La idea de la dueña, Vivian Honigsberg, era hacer un lugar para gente a la que le encantaría tener obras en su casa pero jamás iría a un museo ni a una galería. Ella quería generar un espacio en donde la gente se empiece a acostumbrar al arte contemporáneo uruguayo de una forma más distendida.
QC- De dónde vienen las obras que están en SOA?
PD- Todo lo que no es contemporáneo es del acervo de la Galería, cuadros que Vivian ha ido comprando durante años, y después mucho de lo contemporáneo está a consignación.
QC- O sea que las obras están a la venta?
PD- Claro, esto es una galería donde se vende arte.
QC- Y que hacés vos en SOA?
PD- Yo coordino las muestras y las charlas. Todas las semanas o cada dos, tenemos charlas o algún evento, por ejemplo hace unos días Dani Umpi presentó su libro Miss Tacuarembó, es decir, usualmente hay artistas o gente vinculada a la cultura que son invitados a contar lo que hacen, para que la gente pueda conversar con ellos. La idea es recuperar esa dinámica de “me junto en el café para charlar”, intercambiar, etc. No es venir a escuchar una clase. El martes que viene (31/8) charla con nosotros un artista que se llama Vladimir Muhvich que ha trabajado mucho en restauración y preservación, él no va a dar una clase pero va contar por ejemplo experiencias como cuando visitó el laboratorio de restauración y preservación del Louvre, donde tienen un acelerador de partículas que permite estudiar todo el trayecto que el lienzo ha hecho en su vida, es más bien como para enterarte de aquello que otro sabe y que vos no y está relacionado con el arte. En la galería también me encargo de la venta, te asesoro, voy a tu casa y veo qué puede ajustarse al espacio que tenés.
QC- Cómo es el cliente usual?
PD- Creo que la mayoría es la gente que viene y le gusta un cuadro y se lo compra, por lo menos en estas muestras que hemos hecho y hemos vendido ha sido así. Nosotros trabajamos con artistas que a nivel local tienen cierto reconocimiento; entonces ninguno hace obras de las que te van a “combinar con el sillón”. O sea si te gusta el artista que estamos mostrando acá, es probable que sea porque hay algo del gesto de ese artista que te interesa. Pero claro hay de todo... y es buenísimo que así sea.
QC- Cómo fue esa primera incursión en el arte?
PD- Entré en el mundo del arte entré a través del performance (yo antes hacía teatro) y ahí descubrí que ese mundo tenía una flexibilidad mucho mayor. En ese entonces yo tenía un personaje que era una chica adolescente en silla de ruedas, que cantaba.
En 1999 me invitó la gente del FAC a un evento que se llamaba “la semana de la acción”. Y después en el año 2000 participé en una muestra que se llamaba “Invisible”. Fue ese mismo año que vinieron unos galeristas de Nueva York a seleccionar artistas para hacer una muestra allá, y por una casualidad de que su avión no salió, a último momento ellos preguntaron si no había mujeres jóvenes haciendo cosas y ahí les hablaron de Julia Castagno y de mi y quisieron ver lo que hacíamos. Y ahí lo vieron y terminaron haciendo una selección que era Martín Sastre, Dani Umpi, Julia Castagno y yo. Ahí nosotros recién estábamos empezando y fuimos a exponer a Nueva York, y esas cosas te generan un impulso muy grande.
QC- Y en ese momento ya existía el “movimiento sexy”?
PD- No, eso fue cuando volvimos de Nueva York. O sea ellos mismos (los que nos llevaron a allá) vieron que toda nuestra obra tenía mucho que ver, y cuando expusimos allá toda la gente que iba nos decía que la muestra estaba buena no solo por cada obra sino por como dialogaban entre sí. Y cuando volvimos nos dimos cuenta que nos iba a servir más juntarnos y armarnos nuestras propias muestras que actuar separadamente. Pero duró un año nada más.
QC- Qué fue lo mejor que “salió” del movimiento sexy?
PD- No sé, creo que estuvo bueno como proceso, nosotros hacíamos muestras que no siempre eran colectivas, o sea muchas veces exponía cada uno su obra, pero estaba bueno el proceso creativo, a mí me gusta trabajar en equipo.
Hoy en día la gente habla del movimiento sexy y en realidad es algo que fue muy corto, en su momento hicimos eso y pensamos que abríamos un camino, que iban a haber otras cosas después... la gente sigue hablando del movimiento sexy.
QC- Bueno, capaz pasó con el movimiento sexy un poco lo que pasa hoy con “cómo sos tan lindo”, en el sentido de que la gente te asoció con eso…y quedó el “Paula Delgado ="
PD- Bueno lo que pasa es que esa obra, “Cómo sos tan lindo”, yo la empecé en el año 2005, si pensás que empecé a exponer en el año 2000, ves que la mitad de mi carrera la dediqué a ese proyecto. Es un proyecto grosso, se podría decir que lo más importante que hice, sin duda. O sea que no está mal que la gente me asocie con esa obra, porque es hasta ahora lo más fuerte que he hecho.
QC- Ya que entramos en ESA obra, leí en bola de nieve, que cuando Robert Morell te preguntó sobre la posible dimensión política de esa obra, vos le respondiste entre otras cosas, que, si la tuviese, sería hacer la imagen del cuerpo del hombre más accesible para la mujer, y para el hombre mismo. Hoy llevás 5 años trabajando esa obra, ¿te parece que las cuestiones que te motivaron en primera instancia siguen iguales hoy?
PD- Internamente en mi?
QC- No, en las cabezas digamos, en esas cuestiones que vos observaste y te motivaron a incursionar en ese camino, a empezar esa obra (además de las cosas que pasaban por tu cabeza a nivel personal claro) O sea, vos ves como se “para” el público frente a tu obra, lo has ido viendo durante 5 años, ha cambiado esa postura?
PD- Te voy a decir dos cosas, siempre anécdotas: por ejemplo hoy estuve en la imprenta chequeando los pliegos porque se está imprimiendo el libro, y en la mañana había estado una de las chicas de la editorial, y la persona con la que yo trato en la imprenta me dice “hoy estuvo esta chica, y me dijo que le da vergüenza mirar”, y yo me sigo sorprendiendo. Yo pienso, si a una mujer de veinti-y-algo de años le de vergüenza ver una imagen de un hombre desnudo significa que hay muchas cosas que no han cambiado, ahí es cuando yo me pregunto “¿dónde estoy yo?”, ahí es donde pierdo un poco de referencia. Siempre intento cuando hay algo que no entiendo, pensarlo a la inversa, vos te imaginás a un hombre de 25 años diciendo que le da vergüenza mirar alguna imagen en donde hay una mujer desnuda? Probablemente no diría que le da vergüenza, yo me sigo preguntando de dónde surge esa diferencia. Por otro lado me doy cuenta que hace 5 años que estoy trabajando en esto y han pasado 5 años también en las cabezas de todas las personas y que sí han habido muchos cambios y en algún punto siento que es un momento de más aceptación de este trabajo. Probablemente influya el hecho de que se transformó en un trabajo mucho más sólido.
QC- Capaz que, entonces la “credibilidad” (en el sentido de no son simplemente fotos de hombres desnudos y videos de ellos hablando), está más dada por esos 5 años de trayectoria de esa obra, y “entonces yo la tengo que ver”, que en lugar de por una apertura real...
PD- Creo que eso ya genera un cambio, porque si se da eso que vos decís de la “credibilidad”, eso hace que la gente diga “ah, entonces esto está bien”. Así mismo el otro día cuando estuve en el espacio (EAC), estuve hablando con uno de los policías, y en el momento que estoy hablando con él se da cuenta que yo soy la artista detrás de esa obra y me dijo “¿así que vos sos la depravada…?” , un poco en broma pero usó esas palabras. Me contó que a él no le gustaría que su hijo viera la obra, y que si uno ve que un niño “sale con la muñeca quebrada” ya por lo menos te das cuenta desde que es chico que ese niño va para ese lado. Hay muchas cosas atravesadas con respecto a ese tema, muchas trabas.
QC- Es más accesible que la mujer pueda acercarse a ese tipo de imágenes que para un hombre, digo que haga una contemplación de esa imagen, justamente por esas cosas, ¿no?
PD- Muchos sí, igual te sorprenderías, hay muchos hombres que tienen también otra sensibilidad y otra apertura. Pero si, claro, está muy presente ese estereotipo así, extremo.
QC- Pero en las veces que vos has estado presente en la exposición de esa obra, entre el público hay más mujeres, más hombres o relativamente igual? Aca, a nivel local, al menos.
PD- Bueno creo que si, para una mujer es como más accesible. De hecho, te cuento otra anécdota, porque creo que las anécdotas ilustran bastante las cosas. A la muestra en el EAC fue Santiago Tavella con su esposa y su hija, de 9 años, y unas amigas de la nena, y se metieron en la parte donde están las fotos, y la hija de Santiago salió corriendo del cuarto y le dijo a la madre: “mamá, ¡esto es para nosotras!”. Eso para mí fue un comentario fascinante, porque yo no creo que ninguna de nosotras cuando éramos niñas hayamos ido a una muestra donde hayamos visto algo que era “para nosotras”. Y eso creo que es muy positivo. Tal vez cuando esa niña tenga veinti-y-algo de años, no le de vergüenza mirar la foto de un hombre desnudo.
QC- Qué sacaste vos de ese trabajo a nivel personal?
PD- Yo creo que poner el tema sobre el tapete ya está bueno. Y me encanta hacer posibles cosas que parecen como poco posibles o imposibles de antemano. Como exponer otro punto de vista. Como decir, siempre hay fotos de mujeres y nunca de hombres, entonces voy y las hago yo. Eso ya es algo que me interesa como discurso, es como decir “hay lo que vos quieras que haya”.
QC- Claro, es buenísimo eso de “hay lo que vos quieras que haya”, pero por ejemplo, ¿te cambió a vos también la cabeza en el proceso, en estos 5 años?
PD- Pasa que también uno cuando está muy arriba de las obras es como que pierde perspectiva, creo que ahora es el momento también de ver la devolución, las cosas que te dicen, qué tanto hiciste con eso y qué tanto no.
El día antes de la inauguración pensaba que no le iba a interesar a nadie, porque claro yo ya lo pensé todo, lo vi mil veces, y sin embargo ves que no, que hay mucha cosa por hablar y por reflexionar a partir de eso, creo que es eso justamente lo que me interesa, abrir como puntas de reflexión. Empezar a explorar o analizar algunas cosas que parecen como dadas.
Básicamente también me di cuenta haciendo esto, lo bueno que está hacer algo que se te ocurre hacer. Y tal vez todo sigue siendo igual, pero ahora también “hay todo esto que lo hice yo, si quieren pueden ir a mirarlo”.
No es que antes no había nada, había, siempre hay algo, no es que hay un antes y un después de “cómo sos tan lindo”, pero bueno yo hice este aporte.
QC- ¿A vos te cambio tu relacionamiento con la imagen del cuerpo del hombre?
PD- Y… a mí no me da vergüenza mirar.
QC- Claro, pero la primera vez que pusiste el aviso y se presentaron X hombres, y te enfrentaste a eso no fue igual que la quinta, o la décima o las que vinieron después…
PD- ¡Obvio que no!, claro, es como cruzar “una cosa”, es “empoderizante” - (empowering, no encontramos mejor traducción, sepan disculpar)- Es un tema que está rodeado de muchas cosas, digo, la vergüenza esa de la mujer frente a un cuerpo de hombre desnudo, de “cuco”, como una cosa turbia. Tal vez por un segundo me vino a la cabeza, y entonces pensé: “solo lo pienso porque soy una mujer mirando un hombre desnudo, esto es algo que aprendí, nada más”. En ese momento que me enfrenté a la primera foto de un hombre desnudo, tuve ese segundo de pensar eso, y me dije “estás trabajando, olvidáte”. Después hice 120 más…
QC- Claro pasa que ¿en qué momento de la vida, usualmente, una se cruza con 20 tipos desnudos, salvo que vaya a un vestuario? O incluso con uno. Normalmente en una circunstancia sola, en dónde está clarísimo todo…. Y acá es otra cosa…
PD- Si, claro, se generan muchas cosas, pero creo que lo más importante del proceso es lo que transformás en real, o en posible, nunca ves hombres desnudos , porque nunca te los muestran, porque hay como un “cuco” y porque al hombre le conviene también que vos no estés muy embebida en el asunto, hay como un tema de poder ahí también me parece. Entonces en esa situación se desmantelan un montón de cosas. Culturalmente la mujer sigue reprimida en montones de cosas porque no se la estimula.
QC- Claro, y aparte está muy difundido el tema de que liberarse, para las mujeres, es convertirse en el objeto de deseo del otro.
PD- Eso, ni que hablar. Pero ahora también que la mujer ha logrado tener más poder adquisitivo, porque trabaja, etc., han empezado a surgir también más modelos hombres, pero muy orientado hacia el consumo.
Algo pasó en la historia, porque antes el hombre estaba mucho más expuesto, en esculturas en pinturas, después el desnudo pasa a ser femenino. O sea, no es que nunca existió, y además por ejemplo, hubo una época en que los hombres usaban calzas, pelucas, maquillaje, y uno piensa que las cosas nunca existieron a veces, y no es así. Y eso está bueno recordar eso para darse cuenta que lo femenino y lo masculino es algo absolutamente construido.
Igualmente muchas veces la gente te dice “ay! una imagen de un hombre desnudo, ya estamos acostumbrados”, pero en realidad, como que sí y no. El desnudo es uno de los grandes temas dentro del arte, porque es el cuerpo, a través de eso vos explorás un montón de cosas, como la identidad por ejemplo.
QC- Bueno, y para terminar qué cosas quiere Paula Delgado?
PD- Ehh… Quiero que salga todo buenísimo con el proyecto nuevo que voy a hacer que se llama “Cruces”, que es como una residencia corta, como un taller con artistas que voy a traer de Sudáfrica, Argentina, Brasil, Suecia capaz, para marzo del año que viene.
Quiero que el libro sea un éxito.
Quiero que la gente en Montevideo esté contenta, no se si va a ser posible pero me encantaría, que los montevideanos seamos alegres en algún momento. Que sea como un día, un día de alegría en Montevideo. Y sin motivo, porque con la selección tuvimos unas alegrías, pero quiero que un día nos despertemos todos contentos.
Eso quiero, y quiero que sea posible seguir viviendo acá, quiero que siga siendo posible vivir en Uruguay.
.................................
Queridos lectores queremos contarles además, que en breve se estará presentando el libro sobre "Cómo sos tan lindo"! Por supuesto que estaremos en esa presentación y todos ustedes estarán avisados para poder acompañar a Paula en ese lanzamiento, estén atentos!
Mientras esperan el libro pueden ver esta muestra (y otras más) en el nuevísimo EAC (Espacio de Arte Contemporáneo) en la otrora cárcel de Miguelete!





Bella entrevista, hace tiempo tengo en deuda visitar el SOA pero por alguna razón siempre queda postergado.
ResponderBorrarCon respecto al tema de los desnudos siempre genera reacciones interesantes, hace unos meses tuve la suerte de poder ir a ver una exhibición de Robert Mapplethorpe en el Malba, a la que fuí con mis padres y hermana pequeña. Desde un principio mi hermanita estuvo entre curiosidad y risas por ver que todos estaban supongo tan "tranquilos" ante los desnudos. Mi padre no paró de hacer chistes sobre cada una de las fotos (asumo q era su forma de "tolerar" o disfrazar cierta vergüenza) yo le seguía algunos de sus chistes, cuando la fotografía que tenía enfrente no me "atrapaba". Mamá quedó perpleja y no dijo mucho, mas que algún comentario sobre la "fealdad" que veía en algunas fotos.
El desnudo logra -como dice la artista- una intimidad que no todas las obras alcanzan -ni pretenden alcanzar capaz- y que es algo que por lo general resulta interesante.
Voy a tratar de ir al EAC a ver la muestra. Aunque no me vendría mal ver algún desnudo femenino, exponerme a tanto desnudo masculino va a terminar por quebrarme la muñeca jajaja.
Salute.
Gracias Pablo!
ResponderBorrarEstá buena la experiencia que contás, creo yo que tiene un poco que ver capaz con que estamos muy acostumbrados a ver desnudos antiguos, que ya casi son caricaturescos, no vemos 'personas reales', no sé cómo decirlo, pero en expresiones artísticas más antiguas uno siente la distancia temporal con la obra, lo clásico es clásico. Ahora tratar el desnudo en el arte contemporáneo quizá no sea tan común, más aún el del hombre...
todo un tema eh!
vamo a ver la muestra, vamooo!
Comparto lo que dice renata con respecto a los desnudos del pasado (sobre todo el lejano).
ResponderBorrarHace tiempo, estoy por hacer una serie de desnudos (fotografías), masculinos, con personas tatuadas; pero siempre surge algo de parte de los posibles modelos (que claro no son pagos,simplemente veo gente tatuada y le pregunto si le interesa), pero la cosa es que por H o por B a todos les termina ganando la verguenza, el "pero qué parte va salir?" "no estoy en forma como para esas fotos..." etc... y ahí la vengo llevando, siempre presente hasta que en algún momento se concrete... Si será tema psicológico, social, cultural, artístico... lo atraviesan tantas cosas; pero bueno creo que hasta la reticencia o las dificultades se van convirtiendo en parte de lo que sea en que se ese trabajo se transforme en algún momento...
De entrada la gente asume que tu interés en un desnudo son sus partes intimas cuando no es necesariamente así.
ResponderBorrarLuego hay un tema de estar a gusto y cómodo con tu cuerpo cosa que no todo el mundo lo está.
Y por último, no se si es casualidad que, por ejemplo en la obra de Mapplethorpe, la mayoría de modelos desnudos que exhiben sus partes son afroamericanos "bastante generosos". El resto siempre está en pose que no se ve mucho, como para alimentar el tabú sobre los negros y la paranoia del resto sobre el tamaño jaja.
jajajaja, lo que pasa que también hay que darle las gracias a la fotografía documental por manejar el desnudo de cualquier raza menos la "caucásica"!, digamos que el desnudo con respecto a otras culturas... siempre se miró diferente, "mirá los animalitos que viven desnudos, nosotros no, porque somos civilizados", hay como decíamos hoy tantas cosas atravesando el desnudo, y se ramifican dependiendo del desnudo en cuestión también.
ResponderBorrarYo sigo con la cabeza en lo que comentamos con paula durante la entrevista, y es en qué lugar se pone al cuerpo como bien de consumo...
ResponderBorrarMe parece que hay un tema muy importante en medio y es el lucro económico que tienen las inclinaciones culturales de nuestra sociedad, ya que toda cosa se convierte en un bien de consumo, lo que venga es mejor si sirve para hacer que se venda y/o se compre, toda expresión cultural es chupada para eso, y también la visión del cuerpo, para mí no es un dato menor, ya que como decía Paula hay más hombres mostrándose en la calle porque la mujer ganó independencia económica como para consumir a los tipos en bolas, y al mismo tiempo seguimos con la boludez de que el cuerpo femenino es mucho más bello que el masculino (cosa con la que no estoy para nada de acuerdo), para tergiversar la liberación sexual en el único hecho de mostrarse más, o sea, ser más atractiva para los hombres, o sea seguir siendo un objeto sexual y de consumo para los tipos...
es interesante el asunto eh?
Depende de los ojos que lo miren, yo encuentro mucho más bello el cuerpo femenino que el masculino, no se si por absorción cultural, orientación sexual o estética, quizá un poco de todo, no digo que el masculino me parezca horrendo pero no tiene la "perfección" de la mujer... (la ultima frase esta claramente influenciada por la literatura romántica, ruego sepan disculpar tanta subjetividad jaja)
ResponderBorrarCon respecto a la cara más económica del arte, he llegado a la conclusión que mejor no criticarla tanto (probablemente por trabajar con el enemigo y estudiar Administración de Empresas). Pero en fin, para volver a mencionar a mi querido Mapplethorpe, así como muchos otros entre los que podría meter a Warhol o Dalí, sus vidas siempre estuvieron marcadas por un afán de lujo y derroche. Querián ser artistas no sólo por el arte en sí, sino que querían su fama y sus riquezas, todos ellos lo manifestaron su amor por los dolares, el oro y demas, por lo qué que sus obras fuesen bienes de consumo no hacia mas que "completar" sus obras y ayudarles a seguir creando. Obviamente en parte estoy abogando por el diablo y tratando de ver algo bueno en una realidad que es casi inevitable a esta altura y vale mejor ver su lado bueno a aguantar todo lo malo de mala gana.
me gustan las entrevistas, me gustan =D
(al menos esta)
Me cuelgo mal en la conversación....
ResponderBorrarConsidero bastante beneficioso que los artistas quieran cobrar por su arte. Tampoco veo un problema en que quieran acompañar sus obras con bienes de lujo y fama.
Me parece que muchas veces, eso es lo que marca la diferencia entre quienes se toman el arte como hobby y los que quieren ser artistas, digamos, reconocidos y "full time"...
Eso me hace acordar a una historia que me contaron sobre Picasso.
Un día estaba una señora le pidió que le haga un retrato. Picasso la dibujó en una servilleta, y cuando lo terminó se lo entregó.
Ella quedó tan maravillada, que se lo quería llevar.
-"¡Cuánto es?"- le preguntó, y Picasso le respondió un precio altísimo.
La señora se indignó, y le dijo:
-"Ës un disparate lo que ud me quiere cobrar por un dibujo que le llevó cinco minutos"-.
Picasso la miró, y le respondió: "Señora, no se equivoque, hacer ese retrato me llevó toda la vida"
Lo que le pasó a Picasso tambien es una muestra de la eterna lucha de los diseñadores para lograr que se valorice su trabajo. Pero ese es otro tema.
La entrevista es muy buena. No conocía a la artista, y la verdad es que tiene ideas muy interesantes. =)
Bueno yo no hablaba del lucro en el caso del artista cobrando, sino que quise hacer foco en el tema de lo que vemos y lo que no vemos, lo que está presente en nuestra vida o no (desnudos femeninos, masculinos), y que en el mundo que vivimos hoy eso tiene que ver con si es redituable para alguien o no el que eso se promueva.
ResponderBorrarEn el caso del desnudo, no en el arte sino en nuestra cultura, en nuestras manifestaciones diarias, lo que vemos en la calle, lo que hacemos, lo que decimos, el desnudo femenino está más aceptado y todos los días vemos decenas de mujeres semi desnudas en revistas, cartelería, televisión, internet, etc. y con los hombres no pasa lo mismo, por qué? Porque hay más consumidores del cuerpo femenino que del masculino, eso está cambiando porque como decía paula hoy las mujeres tenemos más poder adquisitivo y entonces hay strippers hombres, por ejemplo, porque podemos pagar para verlos, si no, ¿existirían? No sé, me parece que todo tiene mucho que ver con lo redituable que sea, empezando porque si es un laburo el loco necesita que le de guita pa vivir de eso.
Y en cuanto a la liberación transformada en "volvete una loba", eso no es liberarse, eso es volverse más divina para seguir siendo "la novia-accesorio que todo tipo quiere tener", y ahí te venden cremas, spa, shampoo, ropa, perfume, etc etc...
como cada uno se cuelga con lo que le cuelga :P jajaja
gracias
jajaja
ResponderBorrarMenos mal que avisé que me enganchaba mal!
Esta bien, entendí cualquier cosa y pido disculpas. =)
Siempre pensé que hay más exposición del cuerpo femenino porque la mujer tambien lo consume.
Hay mujeres que compran cierta marca de ropa porque a la modelo le queda bien y se ve exitosa. Ni hablar de lo que hacen las publicidades sobre cosmética...
Mientras miraba en internet sobre el proyecto se me ocurrió que, quizás y hasta cierto punto, el mismo juega con la curiosidad y el "morbo" del público ("estoy viendo eso que en realidad no debería ver porque soy mujer").
Obviamente, la artista sabe más que yo sobre su propia obra, y me quedo con eso.
La estrevista es muy buena!
Ayer me quedé pensando si había malinterpretado lo del lucro y no hablabas de la obra sino del cuerpo, evidentemente era así y la había agarrado paracualquier lado jeje.
ResponderBorrarIgual gracias por la anécdota de Picasso =D
Como me gusta llevar la contra o tratar de ponerme del lado que no esta el resto, voy a decir que el cuerpo masculino es cada vez más consumido (desde los 60-70s en adelante) y hablo consumido como objeto "sexual" quizás últimamente se hayan sumado más las mujeres, pero desde hace tiempo que la clandestinidad de la homosexualidad hacia de la prostitución de los hombres la solución ideal para "sacarse las ganas" hay pila de artistas hombres (sobretodo yankees, supongo que será porque son los que mas consumo qué doy ejemplo de ellos y no de otros pero en fin pasaba en todos lados seguramente...) que cuentan como debieron prostituirse para financiar sus vicios, arte y demás.
En el caso de la mujer consumiendo el cuerpo masculino supongo que si está relacionado con su capacidad adquisitiva Peggy Guggenheim debe haber sido de las pioneras en aprovechar/consumir bastante de los artistas/prostitutos de su época.
aguante peggy y los hombreeees :P
ResponderBorrarjajaja
gracias a los dos, chiquilines!!
pablo: ya sabés cuando quieras podés escribir para quiero cosas ;)
lo mismo que renata, aguante peggy! jajaja.
ResponderBorrarPero sí hay muchas cosas en el asunto, lo artístico, lo cultural, lo social, lo antropológico social, etc..
Pero hay cosas que son ciertas, la mayor parte de las personas hemos crecido escuchando que "el cuerpo de la mujer es mas lindo que el del hombre" (yo pregunto, por qué? y para quién?), también hemos crecido escuchando que a las mujeres el cuerpo del hombre no les importa, que no les importa la contemplación erótica, que no se excitan "visualmente", y que sencillamente no le interesa (a menos que de músculos se trate, ¿?). Sumado a eso, lo que comentaba Ren, de que muchas veces la supuesta liberación femenina pasa por convertirse en el objeto de deseo del otro ( y no por desear al otro com objeto supongamos),y más te vale no llevarlo a la práctica sino queres ser tachada de turrita, cosa de la que pueden tacharte por todo lo anterior también. Entonces, que ese tipo de imágenes puedan existir, ya es un paso, están ahí como dijo Paula. Que las mujeres se vayan acostumbrando cada vez mas a mirarlas libremente sin que todo lo anterior y otras cosas pesen.. ese ya es otro tema, porque justamente por eso mirarlas no solo implica mirar sino que posbilita muchas lecturas a quien te observa a vos mirándolas (valga la redundancia), asi que la costumbre tendría hacer hacerse tarifa plana
Claro, cuando se trata de ver al hombre como objeto todas festejan la "viveza" de Peggy...
ResponderBorrar(seguiría con un comentario onda "típico de feministas" pero acá son todas nenas y semejante comentario sería interpretado una ofensa y me estaría ganando unos cuantos comentarios e insultos en mi contra, así que me abstengo)
Con respecto a tu invitación (renata), debo decir que me siento como una nena en edad escolar frente a un desnudo masculino. Me genera cierta curiosidad a la vez que cierto repudio.
Igual debería empezar a elegir mejor la personalización de mis emociones, identificarme con una nena en edad escolar es un tanto.. mariposa.
En algún momento nos cruzará el msn y hablaremos del tema jaja.
Paz out ☮
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarjaja no, no se trata de algo tan simplista como "festejar la viveza" de peggy, es una ironía en el sentido de "bien por ella", digo la objetualización existe, sucede, y bueno que pase para todos los lados (cada quién, después elegirási quiere ver a l@s otr@s como objeto o no).
ResponderBorrarEn cuanto a lo que sea un poco mariposa identifcarte con una nena en edad escolar... bueno, no creo que pase por ahí precisamente, sino que frente a ciertos temas muchas veces nos sentimos como niños, y porque no habríamos de tener "curiosidad" o admiración (ésta más frecuente, más asumida y aceptada) por un cuerpo del mismo género que el nuestro si a fin de cuentas es un cuerpo como el nuestro si capaz, pero ajeno y por tanto "diferente"?. Creo que está bien que todos nos siéntamos de forma diferente, el día que todo se estandarice nos vamos a aburrir tanto! jajaja
igual te digo, estaría buenísimo si en algún momento te pintara escrir al respecto, desde tu perspectiva personal (que involucra tu género, tu generación, tus conceptos, etc)
ResponderBorrarMuy buena entrevista, siempre es bueno ver las perspectivas de los diferentes artistas, gracias!!
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